MIS LECTURAS ATRASADAS. Gran Sol. Ignacio Aldecoa

Ignacio Aldecoa, Vitoria 1925-Madrid 1966, escribió Gran Sol, novela con la que ganó el Premio de la Crítica, en 1958. Representante destacado del “Nuevo Realismo”, de él dijo Max Aub que pecaba de virtuosismo.

Licenciado en Filosofía y Letras por la Universidad de Salamanca, donde conoció a Carmen Martín Gaite, se trasladaría después a Madrid para doctorarse. En esta ciudad, coincidiría, en las tertulias del Café Gijón, con otros excelsos escritores de la época, como Rafael Sánchez Ferlosio, Jesús Fernández Santos o Alfonso Sastre.

Participó igualmente en el proyecto emprendido por Antonio Rodríguez Moñino, y la denominada “Generación del Medio Siglo”, y que culminó con “Revista Española”. Moriría Ignacio de un infarto fulminante a la edad de cuarenta y cuatro años.

Sus obras retratan el mundo de los más desfavorecidos, en unos tiempos particularmente duros como los posteriores a la Guerra Civil española. Con un dominio exquisito del lenguaje, Aldecoa nos presenta con dotes de observador privilegiado los aspectos más humanos de sus personajes.

En este sentido, no es “Gran Sol”, ninguna excepción. La durísima vida de los marineros de altura, sus anhelos y desencantos, sus búsqueda de una vida mejor que todos saben con certeza que no llegará. Al final, la muerte como punto y final a tanta desventura. Abunda la novela en términos especializados, alejados pues del general conocimiento, y sin embargo, la maestría de la narración hace que ni nos importunen ni nos cansen los mismos.

Gran Sol”, como las buenas novelas, como las grandes obras literarias, te llevan a una altísima velocidad de una página a la otra, de un capítulo al siguiente. Cuando ya creíamos que la vuelta a puerto estaba cercana, con los objetivos debidamente cumplidos y la satisfacción de una buena paga en los rostros y las conversaciones de los embarcados, un mal golpe de mar se lleva al garete ilusiones y alegrías. Es la vuelta a empezar, el regreso al comienzo, el volver a tener que partir de cero una vez más. Es el sino desesperanzado de los parias de la tierra. Realismo puro y duro, realidad cabal, verdades como puños, puñetazo directo al mentón.

Sesenta años han transcurrido desde que Aldecoa escribió “Gran Sol”; aun así, sigue teniendo la vigencia del primer día, la frescura de su primera edición, el mérito, literario y vital, que le llevó a ser Premio de la Crítica en aquel año de 1958.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s